Película delgada que se disuelve al contacto con la saliva. Es forma terminada: viene con dosis fija de fábrica, no se reconstituye ni se diluye. Sensible a la humedad, por eso se guarda en su sobre cerrado.
Es la lámina que se disuelve en la boca. Frente a la tableta cambia la velocidad de disolución y la cantidad de excipiente que la acompaña. Es la presentación más cómoda de transportar del catálogo, y por eso conviene mirar con cuidado cuánto activo trae de verdad.