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Debida diligencia
Cómo evaluar un proveedor
El mercado de reactivos de investigación no tiene un registro que separe a los serios de los que no. La diferencia se ve en la documentación, y es verificable en minutos.
La pregunta que ordena todo lo demás
¿Quién hizo el análisis?
No "¿tienen COA?" · casi todos dicen que sí. La pregunta útil es quién midió: si el certificado lo emite el mismo fabricante que vendió el material, es una autodeclaración. Si lo emite un laboratorio independiente, con nombre y domicilio, es verificable por un tercero.
Las dos cosas son legítimas y se usan en la industria. Pero no son equivalentes, y conviene saber cuál estás recibiendo.
Diez criterios verificables
- Nombra al laboratorio analítico, con domicilio, no solo "tercero independiente".
- Publica el COA antes de la compra, sin formulario ni cuenta.
- El COA es por lote y el número coincide con el vial.
- Incluye cromatograma, no solo la cifra final.
- Declara el alcance: qué mide y, sobre todo, qué no mide.
- Distingue especificación de valor medido. La primera es la promesa; el segundo es el dato.
- Publica precios sin obligar a cotizar.
- Documentación legal completa: términos, aviso de privacidad, domicilio fiscal y contacto real.
- No hace afirmaciones de uso humano, dosis ni protocolos. Un proveedor de reactivos que sugiere cómo usarlos en personas se está saliendo de su marco.
- Responde por escrito. Lo que solo te dicen por teléfono o WhatsApp no queda como constancia.
Señales de alarma
- Botones o secciones que no llevan a nada. Un enlace de "ver COA de ejemplo" o "verificar lote" que no abre nada indica que la función se anunció pero no existe.
- Cifras que no cuadran entre páginas. Si el inicio dice un número de compuestos, el catálogo otro y las preguntas frecuentes un tercero, la documentación no se mantiene.
- Pureza publicitada por encima de la especificación interna. Anunciar ≥99% cuando el umbral de aceptación declarado es 98% significa que un lote de 98.2% se vende igual.
- Certificaciones citadas sin sujeto. "Fabricado bajo cGMP" sin decir por quién, ni número de certificado, no es verificable.
- Protocolos de uso o dosis. Además del riesgo regulatorio para ellos, indica que el producto no se está vendiendo realmente como reactivo.
- Se niegan a dar el nombre del laboratorio. Rara vez hay una buena razón.
Las preguntas para mandar por escrito
Copiar y pegar en un correo. Las respuestas, o el silencio, dicen bastante:
- ¿Qué laboratorio realiza el análisis de identidad y pureza, y en qué domicilio?
- ¿Me pueden enviar el COA del lote que me tocaría, antes de comprar?
- ¿El certificado incluye cromatograma?
- ¿Cuál es su especificación de liberación, y qué hacen con un lote que queda debajo?
- ¿El análisis cubre esterilidad, endotoxina o metales pesados? Si no, ¿qué cubre exactamente?
- ¿Cada presentación tiene su propio lote, o comparten?
- ¿Qué fecha de síntesis y de reanálisis trae el lote?
Qué es razonable que NO tengan
Para ser justos: hay cosas cuya ausencia no es señal de alarma en este mercado.
- Esterilidad y endotoxinas. Son pruebas caras y aparte. Lo cuestionable no es que no las hagan · es que no lo digan.
- Registro sanitario. Un reactivo de investigación no lo tiene ni debe tenerlo. Si alguien presume registro COFEPRIS para un producto de investigación, algo no cuadra.
- Catálogo enorme. Un catálogo corto y bien documentado es preferible a uno de cientos de compuestos sin trazabilidad.
Aplicado a nosotros. Analizamos en MZ Biolabs (Arizona, USA) por HPLC-UV para pureza y LC-MS (QTOF) para identidad, con especificación ≥98%. No medimos esterilidad, endotoxina bacteriana, metales pesados ni pH, y nuestros materiales no son estériles. Los precios están publicados, incluidos los de mayoreo. Los certificados van en /coa/.
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