Devolver el polvo liofilizado a estado líquido agregando un disolvente. El disolvente se agrega despacio por la pared del vial, no directo sobre el polvo, y no se agita: se gira suavemente hasta disolver. Agitar puede desnaturalizar el péptido.
Es el paso entre recibir polvo y tener solución, y donde se cometen los errores de cálculo más caros. La cuenta no es difícil, pero equivocarse en el volumen cambia por completo la concentración resultante. Conviene hacerla antes de abrir nada.